Hace tiempo me hablaron de una playa con una extraña característica, está situada en medio de un prado. Francamente al principio no lo entendí, pero luego buscando en esa fantástica biblioteca del conocimiento que es INTERNET descubrí que hay un fenómeno natural de tipo kárstico denominado dolina, que básicamente consiste en el hundimiento del techo de una cueva, y en este caso, tal hundimiento se produjo en una cavidad que estába conectada con el mar, lo cual dió lugar a la formación de una playa. Pensé, “hay que ir” y me puse manos a la obra.
No tenía mucho más datos, a parte de la zona en la que se localizaba, en el pueblo de Naves, situado en Asturias, a medio camino entre Ribadesella y Llanes. Así que cogí mi navegador que por aquella época era una PDA y me dirigí dirección Asturias en su busca. Decidí hacerlo después de un fin de semana de infructuoso buceo en Santander, así a la vuelta tomé la carretera en dirección a Ribadesella y después de alguna confusión con el navegador conseguí tomar la salida correcta para ir a Naves.
Nada más tomar la salida tenemos dos opciones, ir en dirección al pueblo o en dirección contraria y recorrer una carretera estrecha que nos lleva por el margen de un prado verde, después de unas pocas decenas de metros, encontramos un camino que parte de la carretera, discurre por el prado y parece terminar al borde de los acantilados. Así que dejo ahí mi coche y con la cámara en mano me dirijo camino abajo atravesando el prado esperando ver esa misteriosa playa. Finalmente, acabas en medio del prado en una zona donde se ve perfectamente que este se ha hundido y allí en medio “hay una playa” redonda, muy pequeña pero preciosa, Gulpiyuri.
Me quedo asombrado, no todos los días ves una playa en medio de un prado, y doy varias vueltas al borde del “agujero” que la contiene, al fondo de este se ven las rocas que formaban parte de la cueva que se hundió y también se ve como entra el agua del mar. En realidad esta playa tiene marea, puesto que está directamente conectada con él. Cuando hay marea y el agua trata de entrar desde el mar por el túnel que la conecta con este, se produce un fenómeno curioso, salen chorros de agua por algunas aberturas que hay en el recorrido que hace el túnel hasta el mar y crean el efecto de un Géiser produciendo además, bastante ruido.
Después de fotografiar la playa y sus alrededores decido subir hasta el acantilado bordeando la playa, se llega muy rápidamente pues la playa está situada a sólo 100 metros del borde del acantilado, la vista desde allí arriba es sencillamente increíble. Me pase un buen rato mirando al mar, una tranquilidad así no se paga con dinero y hay que provechar.
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